Nada es normal, ni lo será.
Vivimos distinto hace poco más de un año. Algunos de forma cínica, otros respetuosos de las normas sanitarias. Otros, como yo, desconfía de este nuevo mundo. En lugar de recuperar la fe en la ciencia, algunos somos más escépticos que antes.
Bienvenida la anormalidad.
Comentarios
Publicar un comentario